Febrero 2012

 

Elegidos Según La Presciencia de Dios 

Wade E Taylor

 

“Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer….” 1 Pedro 1:2

 

“Elegidos…. para obedecer.” Nuestra “elección” es el resultado del potencial espiritual que el Señor puede ver dentro de nosotros. En su presciencia (designio divino), el Señor conoce aquellos que le responderán en voluntaria obediencia.  

 

“Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra.” Isaías 1: 19

 

Él entonces, escoge o “elige”, a aquellos en quienes, anticipadamente, puede ver que tienen la capacidad y la fortaleza para desarrollar el potencial que está escondido en lo profundo de su ser.

 

El Señor está en la tarea de preparar a aquellos quienes, con un corazón puro hacia Él, “escogen” voluntariamente levantarse por encima de las presiones y problemas de las circunstancias de sus vidas. Esto requiere de nosotros una determinada “disposición de espíritu” y “un corazón obediente”

 

“Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.” Mateo 25: 13-15

 

Por medio de su presciencia, el Señor supo antes de que hubiésemos nacido las elecciones que nosotros haríamos (cada uno conforme a su capacidad). En consecuencia, Él nos guía en silencio hacia Su voluntad y propósito para nuestras vidas.

 

“A yegua de los carros de Faraón te he comparado, amiga mía.” Cantar de Los Cantares 1:9

 

Esta expresión puede convertirse  en un elogio  muy poderoso y penetrante cuando es entendido apropiadamente. Faraón fue el más grande de los gobernadores de ese tiempo. Él acostumbraba a enviar a sus emisarios alrededor del mundo que conocían para buscar ejemplares de caballos inmaduros pero con “potencial”.  De entre esos jóvenes ejemplares se escogía luego a los caballos que serían uncidos a la carroza del faraón  para halar de ella. Para lograr esto, los caballos necesitaban ser intensamente preparados, progresivamente entrenados y disciplinados.

 

Luego, en ocasiones especiales, los caballos que habían sido cuidadosamente escogidos, eran uncidos a la carroza del Faraón y en una resplandeciente demostración de belleza terrenal, poder y armonía, traían al Rey a la vista de todos mostrando su gloria real.

 

Así también el Señor está preparando a aquellos en quienes Él ve (presciencia) que tienen potencial para ser  “uncidos” a la carroza del Rey de Reyes para traerlo luego en una resplandeciente demostración de belleza celestial, poder y armonía. Ellos traerán al Rey “en ese día,” en toda Su gloria real para ser visto abiertamente delante de todas las naciones. 

 

“Pero recibiréis poder, después que haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta la último de la tierra.” Hechos 1:8 (Traducción literal de King James Version)

 

Note que este “testigo” no consiste en algo que vamos a hacer sino mas bien en aquello en lo que nos hemos convertido.

 

“Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” Mateo 22:14

 

En 1944, estaba yo en un campo de la armada de USA al oeste de Savannah, Georgia. Yo había entrado en una pequeña capilla y estaba seguro de que nadie mas estaba allí, entonces me arrodillé y oré: “Dios si Tú me vas a guardar con vida durante esta guerra,  cuando esté fuera de la armada iré al ministerio.”

 

Esto me afectó profundamente pues yo no tenía la intención de decir tal cosa, pero cuando  salí de la capilla, sentí que había pasado algo tremendo. Luego corrí a la radio para escuchar las noticias porque pensé que Hitler quizá se había rendido. Pero quedé decepcionado cuando vi que no pasaba nada diferente.

 

En ese tiempo yo no tenía la habilidad para entender que había pasado algo muy importante. Yo había abierto mi vida al Señor y Él había respondido. En Su “presciencia” vio que mi vida estaría  comprometida con Él y también vio que este artículo sería escrito muchos años después.

 

Mientras yo oraba solo en esa capilla, hubo lugar a una “elección” y desde ese día mi vida cambió y fue dirigida por el Señor aunque yo no fui consciente de eso. Las circunstancias o cosas que podrían haber frustrado o impedido Su plan y propósito para mi vida fueron siendo canalizadas o alteradas por el Señor.

 

Por medio de Su “presciencia” el Señor supo que yo podría escogerlo a Él y responderle apropiadamente, por tanto, Su “elección” fue establecida sobre mi vida.

 

El Señor conoce la intención de nuestro corazón (todo lo que deseamos ser y tener), y “si” vamos a rendir esto a Su propósito más elevado para nosotros. Así, Su elección, no es algo que Él hace arbitrariamente, sino más bien, es consecuencia de que Él ve el final desde el comienzo en cada una de nuestras vidas. Él es el Alfa y el Omega.

 

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrifico vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12: 1-2

 

Hay mucho que será requerido de nosotros y el Señor sabe si responderemos correctamente o no.

 

“Al que venciere le daré….” Apocalipsis 3:21

 

Para nosotros, “vencer” significa que responderemos apropiadamente al Señor y que nos levantaremos por encima de todo lo que pudiera impedir nuestro caminar con Él.

 

“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas las palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.” Éxodo 19:5-8

 

La intención del pueblo de Dios fue buena, pero ellos no hicieron como habían dicho. No es suficiente tener buenas intenciones. Yo le había dicho al Señor que le iba a servir si Él protegía mi vida durante la guerra. Yo fui dado de alta de la armada en el otoño de 1945 y escasamente fui a la iglesia en los cinco años siguientes olvidando por completo la promesa que había hecho.

 

Pero hoy, estoy sirviendo al Señor debido a que Él recordó lo que yo había olvidado. A no ser por Su presciencia y elección, yo no tendría una relación con Él como la que actualmente tengo.

 

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras…” Efesios 2:10

 

Ahora yo soy “hechura suya” pero el Señor ha estado muy ocupado obrando profundamente en mi vida a través de las circunstancias. Yo había sido el propietario de un negocio muy prospero pero de alguna manera sentía que debería haber algo más en la vida. Comencé a sentir como un  “tirón” en mi corazón que me inclinaba a vender este negocio y entregarle mi vida al Señor e ir a la escuela Bíblica.  

 

El Señor había puesto este deseo dentro de mí ya que Él supo que cuando viniera el tiempo preciso, yo le daría mi permiso para que hiciera con mi vida como a  Él le agradara. Él es el “obrero” pero no podrá obrar en nuestras vidas personales a menos que le demos el permiso para hacerlo.

 

Yo había olvidado por completo el compromiso que había hecho mientras estaba en la armada  pero respondí a Su llamado de atención en mi espíritu y puse al Señor de primero en mi vida. El mismo día, después que vendí el negocio, el Señor despertó mi memoria y dijo: “Tu olvidaste pero yo no”. Aquél día en la capilla de la armada, el Señor vio que yo lo escogería a Él por encima de un próspero negocio.

 

Cada uno de nosotros tiene un testimonio con relación a la forma como el Señor aprehendió nuestras vidas y como Su “elección” nos trajo donde estamos ahora, en este tiempo presente.

 

Que la “elección” de nuestro Señor sobre su vida tenga pleno desarrollo mientras usted le autoriza para que lo lleve más allá de su actual experiencia espiritual y  pueda tener parte en aquella compañía que será uncida a la carroza del Rey de Reyes para traerlo a la vista de todos mientras toda rodilla se dobla delante de Él.

 

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